La asignación universal para los niños es quizá la medida más revolucionaria de los últimos 40 años. Tal vez, las jubilaciones para amas de casa se parezca, pero no llega ni a placé a empardar el carácter redistributivo y dignificante de la asignación universal.
A pesar de la importancia de esta medida y la necesidad extrema que sufren los sectores a los que está dirigida dicha asignación, no se está registrando una concurrencia masiva a los lugares de entrega de las tarjetas magnéticas para efectuar el cobro de los famosos 180 $ para los chicos. Famosos????
Parece ser que no es tan famosa la asignación universal.
Por la información que manejo, no llega ni al 25 % el retiro de la tarjeta.
Podría haber muchas causas que provoquen este ausentismo.
Primero que nada, por razones obvias deshechemos la falta de necesidad, porque sin dudas nadie desdeñaría 180 pesos y menos aún con necesidades básicas insatisfechas.
Podríamos aducir que el estado no ha difundido correctamente la información sobre la AU(asignación universal), de este modo los destinatarios no saben o no se enteraron que disponen de este aporte.
Otra opción que se me ocurre es que los beneficiarios, pertenecen a un nivel social con poco acceso a la educación y que los trámites, requisitos o la sola compresión de la información disponible les resulta ininteligible.
De todas esta yo prefiero quedarme con que es tan beneficiosa para la sociedad esta medida que desde el POM (partido opositor mediático) han decidido invisibilizar la AU, para que los beneficios políticos que indudablemente traerá aparejados la medida no puedan ser usufructuados por el gobierno.
Seguramente yo soy un mal pensado. Porque en que cabeza cabe que alguien pueda ser tan jodido, de ocultar información que sería vital, para los sectores más vulnerables y desprotegidos, no? Muuuy jodido hay que ser. Decartemos, que pueda existir alguien tan jodido.
Se nota que los medios andan en cosas mucho más importantes últimamente, como cuestiones relacionadas a Ricardo Fort y Matías Alé, que andar inmiscuyendose en minucias como informar sobre la AU.
Lo cierto es que las tarjetas está muertas de risa, esperando que los beneficiarios las retiren.